Os doy la bienvenida a mi lugar de descanso, un lugar donde os aburriré con mis más profundas reflexiones, donde os contaré, las más bonitas y/o estremecedoras historias que es capaz de crear mi mente. Un lugar donde esta parte de mí, la parte más profunda de mí, la más escondida, se desahoga. Esa parte, se encuentra en la nota más escondida de mi pentagrama.
jueves, 15 de septiembre de 2011
A aquel psicólogo.
A veces pienso que tan solo eres un recuerdo de una renacuaja en una calle nublada, cuya neblina dificulta recordar tu rostro con nitidez, aquel que le regaló alguna que otra figura de animales a aquella enana con pelo exageradamente liso de color oro. Aquel que era el amor de aquella mujer de sonrisas múltiples, todas de cariño, amor, y ternura, aquel hombre barbudo con gafas, que sale al lado de mi progenitor en tantas fotos faltas de color, o con tal elemento de forma pobre. Aquel al que todos dicen que tanto me parezco, cuyas enciclopedias sobre psicología heredaré, aquel que amaba la fotografía, y del que pusieron su nombre a un colegio. ¿Sabes?, me gustaría haberte conocido, haber compartido contigo mi amor por todo aquello que rebose imaginación y belleza, haberte echo múltiples preguntas sobre la complejidad de la mente humana, haber reído contigo hablando de cualquier cosa casual o que careciera de sentido, haber puesto cara de tristeza debatiendo sobre la sociedad, y la cultura falta de sentido, haberte enseñado con orgullo mis hazañas con el lápiz y el papel, haberte echo sentir orgulloso con mis pequeños logros de la vida de una enana que para mí poseen tanta importancia. Poco a poco, te convierto en uno más de mis múltiples amigos imaginarios. Imagino como pensabas, y te plasmo ahí, al lado de Frederic, hablándome filosoficamente de la complejidad, que a la vez posee gran cantidad de simpleza, del sujeto "ser humano". Lo considero poco concreto. Un ser humano, tiene la capacidad de amar, así como la de odiar, la de sentir, y de realizar todas y cada una de las funciones vitales; ahora, refiriéndome a las primeras cosas, ¿amar, odiar y sentir? Pocos aman, muchos odian, y son casi todos una panda de insensibles, o por lo menos, eso pienso, y si sienten, son excelentes actores, porque no consigo percibir la más simple muestra de sensibilidad. Matan vilmente a otros seres humanos, les tratan mal, como si fueran seres inferiores, sin darse cuenta de que todos somos iguales, me gustaría ver, si como yo, alguna vez pensaste estas cosas. Realmente, aun conociéndote tan poco como te conozco, imagino casi por completo tu forma de pensar, además, aunque no lo creas, casi todos los días, me hablan de ti, sobre todo ahora, que me ha dado por la fotografía. Estoy que reboso impaciencia, no veo el momento de ver los instantes que captaste con una simple cámara de carrete, estoy completamente segura, de que serán imágenes bellas, de esas que alegran a la vista, de esas que forman un curva en la comisura de los labios, de esas que se quedan en la memoria. Que sepas, que aunque no lo creas, para mí, sigues aquí, como un ser desconocido, que imagino conocer, y que deseo, por muy remotamente bajas que esten las posibilidades, conocerte algún día. Con cariño, tu aijada.
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