Estaba allí, sentada, tan tranquila como siempre, hablando con ellas. Discutíamos sobre temas poco concretos, justo cuando yo iba a intervenir, noté como alguien me tapó los ojos con las manos por detrás, no pregunto, como se suele hacer cuando tapas los ojos: "¿Quien soy?", pero, notaba como poco a poco, giraba para ponerse delante de mi, sin dejar de taparme los ojos. Cuando notaba Que ya estaba en frente de mi, empecé a notar tambien una respiración nerviosa, que se acercaba lentamente a mí. Y entonces percaté unos labios rozando los míos. Sí, era él.
Os doy la bienvenida a mi lugar de descanso, un lugar donde os aburriré con mis más profundas reflexiones, donde os contaré, las más bonitas y/o estremecedoras historias que es capaz de crear mi mente. Un lugar donde esta parte de mí, la parte más profunda de mí, la más escondida, se desahoga. Esa parte, se encuentra en la nota más escondida de mi pentagrama.
lunes, 18 de abril de 2011
domingo, 17 de abril de 2011
Me siento como una niña de cuento que no sabe a donde ir
Ninguna habitación lleva mi nombre. Busco, con ansiedad, vuelvo a mirar, una y otra vez, pero no encuentro nada nuevo. Todo sigue igual, yo he cambiado, pero nada ha mi alrededor ha seguido mi ejemplo. Busco un refugio, en el lugar de otros, en las habitaciones de otros, pero ninguno, es para mí. Tanto esfuerzo, tanto cambio, y nada ha servido de ayuda. He cambiado, para encontrar mi lugar, sin darme cuenta, de que ahora, como soy otra persona, el lugar que era mio, ya no lo es. Quiero, volver al pasado, coger una goma gigante, y borrar todo lo que me ha hecho cambiar. Quiero volver a ser esa niña risueña y susceptible, a la que todos miran y esbozan una sonrisa de ternura, no quiero ver odio en una mirada dirigida hacia mi. Regreso al pasado, en el futuro, pero nada es igual, lo hecho, hecho está. Yo vuelvo a ser como antes, pero ahora los demás si han cambiado. Ya no me aceptan de ninguna de las formas, pero por lo menos, vuelvo a tener una habitación en la que estoy a gusto.
viernes, 15 de abril de 2011
Soledad, tan amada y tan odiada
Soledad, esos momentos de reflexión personal que aveces amamos, y aveces odiamos. Pasar todo el día con un montón de gente, y buscar soledad, pasar todo el día solo, y buscar compañía. Yo prefiero un termino medio. Tener mis momentos de soledad y reflexión personal, en los que escribo mis reflexiones, como ahora, y tener mis momentos de ocio. Es posible compaginarlo, todos lo sabemos, y así, evitamos los agobios de: "estoy siempre solo", o "no puedo estar solo ni un minuto". Porque incluso, aunque estamos con una persona a la que amamos, y queramos estar con esa persona con todas nuestras fuerzas, necesitamos momentos para estar solos.
Porque estar solo no es malo. Estar solo tampoco es bueno. Es un termino intermedio. Porque estar con mucha gente no es malo, tampoco es bueno, es un termino intermedio, yo tengo mi termino intermedio.
Porque estar solo no es malo. Estar solo tampoco es bueno. Es un termino intermedio. Porque estar con mucha gente no es malo, tampoco es bueno, es un termino intermedio, yo tengo mi termino intermedio.
lunes, 11 de abril de 2011
Has de tu vida una historia que merezca la pena contar
Haz de tu vida una historia que merezca la pena contar, una historia que relate todas tus vivencias, con lo cual, intenta tener muchas vivencias bonitas. No te pares en las cosas malas, continúa, porque en ese tiempo en el que te estancas en los malos momentos, podrías ser feliz. No te pases la vida pensando en lo que hiciste mal, sino en lo que puedes hacer bien, ni te la pases frente a una máquina sin vida, pudiendo salir a la calle a ver mundo. No te pases la vida arruinando la vida a los demás para que la tuya te parezca mejor, no consigues nada así. Vive la vida igual que si fuera un sueño, del que solo despertamos una vez, y después no podremos volver a soñar. Cuando despertamos, es cuando morimos, y hay, ese sueño, no queremos recordarlo como una horrible pesadilla, sino como un bonito sueño, del que solo recordaremos los buenos momentos, y que queremos que pesen más que los malos.
domingo, 10 de abril de 2011
Era la persona a la que menos conocía, y a la vez, a la que más!
Llegué al lugar donde habíamos quedado, y lo busqué. Me dijo que iría con una camisa naranja, eché un vistazo por el bar, y no vi nada naranja, exceptuando los bonitos sillones de lujo. Me puse nerviosa, ¿y si no venía? Llevaba mucho tiempo esperando conocer a la persona que más conocía. Si, he dicho: "conocer a la persona que más conocía", habíamos hablado infinidad de veces por correo, pero nunca, nos habíamos visto. Nos habíamos contado todo lo que se puede contar, habíamos confiado nuestros más guardados secretos el uno al otro, me había imaginado mil caras para esa persona, mil voces, mil miradas, a cada una más bonita, mas soñadora, más espectacular, y justo en ese momento, en el momento en que me había quedado apartada del mundo y estaba en el universo de mi mente, de mis pensamientos, apareció. Todo lo Que me había imaginado no había servido para nada. Era algo, inexplicable, mi mente no había tenido la capacidad de imaginar a un ser tan maravilloso. Mi primer impulso, fue decirle: "Hola", el suyo, besarme. Hoy llevamos 30 años casados, y sigo contándole esta historia a mis hijos, y seguiré, hasta que se la pueda contar a mis nietos. Porque el día más feliz de mi vida no lo olvidaré, y siempre que pueda lo reviviré.
martes, 5 de abril de 2011
Echar de menos
Algo Que tanto decimos, pero que no sabemos muy bien que significa. ¿Que es echar de menos a alguien?
Echar de menos a alguien es echar de menos una simple presencia, una mirada, un olor, una existencia... echar de menos a alguien es algo duro, triste, pero que pasa muy a menudo. Echamos de menos a una persona que hemos querido mucho, querido de verdad, y que ya no está con nosotros, la anhelamos. Hecho de menos a demasiadas personas, poco a poco, me voy dando cuenta de que nadie se queda mucho tiempo a tu lado, exceptuando tus familiares más cercanos, de los que un día u otro te separas. Es triste, pero es lo que ha, lo que nos toca vivir, echar de menos.
Echar de menos a alguien es echar de menos una simple presencia, una mirada, un olor, una existencia... echar de menos a alguien es algo duro, triste, pero que pasa muy a menudo. Echamos de menos a una persona que hemos querido mucho, querido de verdad, y que ya no está con nosotros, la anhelamos. Hecho de menos a demasiadas personas, poco a poco, me voy dando cuenta de que nadie se queda mucho tiempo a tu lado, exceptuando tus familiares más cercanos, de los que un día u otro te separas. Es triste, pero es lo que ha, lo que nos toca vivir, echar de menos.
Un bonito día para empezar a vivir
Y ese día… Ese mismo día… Empecé a vivir. Ese día en el que pasara lo que pasara, nada me iba a hacer perder mi sonrisa de oreja a oreja. Nadie me iba a decir que ese no era el día más feliz de mi vida, porque nadie sabía si lo era o no lo era, principalmente. Pero nadie me lo diría, y esa otra de las razones por las que ese día empecé a vivir… Ese día dejo de importarme lo que dijera la gente… Ese día empezó a importarme solo lo que dijera una persona, ese día empezó a importarme solo lo que dijera él… y no solo lo que dijera, también lo qué pensará, lo que hiciera… Resumiendo, me importaba él. Y ahora… él es mi único pensamiento… No me lo saco de la cabeza… aunque tampoco quiero, porque simplemente lo amo, lo amaré siempre. Porque a una persona a la que quieres, no la olvidas, simplemente aprendes a quererla de otra forma, es duro, pero lo haré con tal de no olvidarle.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

