Os doy la bienvenida a mi lugar de descanso, un lugar donde os aburriré con mis más profundas reflexiones, donde os contaré, las más bonitas y/o estremecedoras historias que es capaz de crear mi mente. Un lugar donde esta parte de mí, la parte más profunda de mí, la más escondida, se desahoga. Esa parte, se encuentra en la nota más escondida de mi pentagrama.
domingo, 10 de abril de 2011
Era la persona a la que menos conocía, y a la vez, a la que más!
Llegué al lugar donde habíamos quedado, y lo busqué. Me dijo que iría con una camisa naranja, eché un vistazo por el bar, y no vi nada naranja, exceptuando los bonitos sillones de lujo. Me puse nerviosa, ¿y si no venía? Llevaba mucho tiempo esperando conocer a la persona que más conocía. Si, he dicho: "conocer a la persona que más conocía", habíamos hablado infinidad de veces por correo, pero nunca, nos habíamos visto. Nos habíamos contado todo lo que se puede contar, habíamos confiado nuestros más guardados secretos el uno al otro, me había imaginado mil caras para esa persona, mil voces, mil miradas, a cada una más bonita, mas soñadora, más espectacular, y justo en ese momento, en el momento en que me había quedado apartada del mundo y estaba en el universo de mi mente, de mis pensamientos, apareció. Todo lo Que me había imaginado no había servido para nada. Era algo, inexplicable, mi mente no había tenido la capacidad de imaginar a un ser tan maravilloso. Mi primer impulso, fue decirle: "Hola", el suyo, besarme. Hoy llevamos 30 años casados, y sigo contándole esta historia a mis hijos, y seguiré, hasta que se la pueda contar a mis nietos. Porque el día más feliz de mi vida no lo olvidaré, y siempre que pueda lo reviviré.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario