Estaba allí, sentada, tan tranquila como siempre, hablando con ellas. Discutíamos sobre temas poco concretos, justo cuando yo iba a intervenir, noté como alguien me tapó los ojos con las manos por detrás, no pregunto, como se suele hacer cuando tapas los ojos: "¿Quien soy?", pero, notaba como poco a poco, giraba para ponerse delante de mi, sin dejar de taparme los ojos. Cuando notaba Que ya estaba en frente de mi, empecé a notar tambien una respiración nerviosa, que se acercaba lentamente a mí. Y entonces percaté unos labios rozando los míos. Sí, era él.

No hay comentarios:
Publicar un comentario