Y ese día… Ese mismo día… Empecé a vivir. Ese día en el que pasara lo que pasara, nada me iba a hacer perder mi sonrisa de oreja a oreja. Nadie me iba a decir que ese no era el día más feliz de mi vida, porque nadie sabía si lo era o no lo era, principalmente. Pero nadie me lo diría, y esa otra de las razones por las que ese día empecé a vivir… Ese día dejo de importarme lo que dijera la gente… Ese día empezó a importarme solo lo que dijera una persona, ese día empezó a importarme solo lo que dijera él… y no solo lo que dijera, también lo qué pensará, lo que hiciera… Resumiendo, me importaba él. Y ahora… él es mi único pensamiento… No me lo saco de la cabeza… aunque tampoco quiero, porque simplemente lo amo, lo amaré siempre. Porque a una persona a la que quieres, no la olvidas, simplemente aprendes a quererla de otra forma, es duro, pero lo haré con tal de no olvidarle.
No hay comentarios:
Publicar un comentario