Ninguna habitación lleva mi nombre. Busco, con ansiedad, vuelvo a mirar, una y otra vez, pero no encuentro nada nuevo. Todo sigue igual, yo he cambiado, pero nada ha mi alrededor ha seguido mi ejemplo. Busco un refugio, en el lugar de otros, en las habitaciones de otros, pero ninguno, es para mí. Tanto esfuerzo, tanto cambio, y nada ha servido de ayuda. He cambiado, para encontrar mi lugar, sin darme cuenta, de que ahora, como soy otra persona, el lugar que era mio, ya no lo es. Quiero, volver al pasado, coger una goma gigante, y borrar todo lo que me ha hecho cambiar. Quiero volver a ser esa niña risueña y susceptible, a la que todos miran y esbozan una sonrisa de ternura, no quiero ver odio en una mirada dirigida hacia mi. Regreso al pasado, en el futuro, pero nada es igual, lo hecho, hecho está. Yo vuelvo a ser como antes, pero ahora los demás si han cambiado. Ya no me aceptan de ninguna de las formas, pero por lo menos, vuelvo a tener una habitación en la que estoy a gusto.

No hay comentarios:
Publicar un comentario