Os doy la bienvenida a mi lugar de descanso, un lugar donde os aburriré con mis más profundas reflexiones, donde os contaré, las más bonitas y/o estremecedoras historias que es capaz de crear mi mente. Un lugar donde esta parte de mí, la parte más profunda de mí, la más escondida, se desahoga. Esa parte, se encuentra en la nota más escondida de mi pentagrama.

viernes, 26 de agosto de 2011

Llueve, llueve infinitamente. Lleva todo el día lloviendo. Pero ella no se ha percatado, no ha querido hacerlo. ¿Para qué?, ¿acaso iba a cambiar algo?. No, por ello no ha querido saber nada, de nada. Pero finalmente, ha decidido salir a la calle. Cada gota de agua que roza su desnuda piel, le hace estremecerse. Cada gota de agua que empapa su ropa, le hace sonreír. Se estremece y sonríe. No recordaba aquella gran sensación de estar sin demasiada ropa bajo la lluvia. Se siente, en parte, como cuando nada. Agua rozando casi todo su cuerpo, pero no se siente como si volara. Se siente libre, sí, pero no tanto. Piensa en él. Le hecha de menos. Un poco cansada ya de la lluvia, se sienta en un banco. Es probable que coja un resfriado, pero no le importa. Cierra los ojos, se evade del mundo, viaja a otra galaxia. El frío invade su cuerpo, y no hace otra cosa que recordar el calor que le proporcionaba él. Una de las cosas que más le gusta del agua, es que consigue que no se note que estás llorando. Y mientras aquellas gotas de lluvia caen por su cara, un lágrima de melancolía se une al río que baja por su hombro empapando aún más su ya, quizás demasiado mojada, camiseta de Mickie Mouse. De pronto siente como alguien que camina por la cale, se le acerca. Es él. Pero, ¿él no se iba?
 -Amor, ¿qué haces aquí?, te ibas a marchar.
 -Sí, me iba- dijo destacando la palabra "iba"-, pero no puedo marcharme y dejarte aquí. He convencido a mis padres, ellos se van, yo me quedo, con mis tíos, contigo. Te amo.
 -Bésame.
 -No hace falta que los pidas.
Y sus labios se juntaron en un beso apasionado, cariñoso, ilusionado, bajo la lluvia, en medio del frío que segundos antes invadía sus cuerpo, y que ahora, mientras se proporcionan calor el uno al otro, es inexistente.




No hay comentarios:

Publicar un comentario